Tras una década de investigación científica con herramientas estadísticas para analizar las políticas aplicadas frente a recesiones en todo el mundo, los científicos David Stuckler y Sanjay Basu han obtenido un resultado estremecedor: las medidas de austeridad son siempre devastadoras para la salud pública, causando decenas de miles de muertes sin ayudar en lo más mínimo a la recuperación económica
(A continuación reproducimos parte de la entrevista realizada a DAVID STUCKLER y publicada en Público.es el 22/06/2013)
(...) Los gobiernos que imponen austeridad a ultranza no hacen frente al desempleo como la mortífera pandemia que en realidad es, mientras que los que optan por invertir en la asistencia a los parados durante las recesiones, como hicieron Suecia y Finlandia, no sólo logran reducir la tasa de suicidios sino que acaban por ahorrar más en sanidad pública de lo que han costado los programas de auxilio social y ayuda laboral a los desempleados.
¿Invertir más en Sanidad pública, en vez de recortar ese gasto, es rentable?