La industria farmacéutica europea está cerca de conseguir lo que tanto ha añorado, un sistema de aprobación de medicamentos a su medida: rápido y que no haga muchas preguntas. Para ello es esencial la concurrencia de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que más que una agencia pública parece el brazo comercial de los laboratorios y va a propiciar este nuevo peligro para la salud pública.
Lo advierten en el Bristish Medical Journal (BMJ) varios investigadores y especialistas en salud pública, la industria farmacéutica está cerca de superar una de las últimas fronteras que la separan del mercado total, el proceso de aprobación de medicamentos que, si hasta ahora le beneficiaba, en breve puede estar aún más a su servicio.
Como cuento en el post ¿Está convirtiéndose la llamada medicina científica en una pseudociencia?, la clave por la que hoy encontramos en las farmacias medicamentos que son ineficaces y peligrosos es porque el sistema de investigación está protegido por el “secreto comercial”, en nombre del cual los laboratorios pueden no revelar datos fundamentales sobre sus productos.




