2016-07-30

El hospital se retrasa al impedir unos cables aéreos edificar su estructura

Se deberá llevar la línea de Iberdrola al subsuelo para proseguir la obra.

Las operaciones de traslado de las líneas se tendrán que ejecutar durante tres meses.
Los cables aéreos imposibilitan que se coloque la grúa para edificar las plantas del hospital.
FÉLIX MORQUECHO
El hospital de subagudos de Eibar avanzaba en su construcción, hasta hace poco, según los plazos marcados. Pero llamaba la atención que en la parte más próxima al vial cercano a la empresa Alfa no se proseguía con su edificación. Al final se ha sabido que la existencia de unos cables aéreos de Iberdrola impedían la colocación de una grúa y la consiguiente edificación de la estructura que albergaría las distintas plantas. Todo ello hace que se tenga que modificar la trayectoria de los cables para alojarlos en el subsuelo de la zona de Torrekua. Una vez realizada esta labor por la constructora del propio hospital, la UTE formada por las empresas Cycasa Canteras y Construcciones S.A., Construcciones ACR S.A, y Lurgoien, se podrá colocar la grúa en el lugar necesario para seguir elevando las plantas en su totalidad, ya que hasta el momento sólo se ha podido llevar a cabo en una parte.

Todo ello hace que el hospital no esté finalizado para finales del 2016, sino que tendrá que esperarse «tres meses más», hasta el primer trimestre del 2017.

Los trabajos comenzaron en el mes de octubre de 2014 y a lo largo de 2015 ya se veía una imagen totalmente distinta del lugar, con la edificación de las plantas. Este imponderable relacionado con unos cables ha impedido seguir elevando las plantas más próximas al vial, que se erigen sobre una superficie de 20.475 metros cuadrados.

Las obras podrían estar finalizadas para el primer trimestre del próximo año

La distribución, tal como se puede comprobar, se realiza en dos plantas denominadas semisótanos, planta baja, primera y segunda. De momento, la tercera planta no tiene proyectado un uso en un inicio y quedará vacía para necesidades futuras.

La conveniencia de esta infraestructura trata de complementar el trabajo que desarrolla el Hospital Comarcal de Mendaro mediante la atención a pacientes postquirúrgicos con pérdida de la independencia, descompensaciones de enfermedades crónicas con discapacidad, pacientes que necesitan iniciar y continuar rehabilitación y presentan otras patologías severas así como pacientes con procesos médicos complejos que requirieran continuar en hospitalización después de una fase aguda.

Diferentes servicios

A pesar de diferenciarse como hospital de subagudos, el edificio albergará otros servicios. En la planta baja se situarán las doce consultas del actual Centro de Salud Torrekua, que quedará vacío, para usos sociales. También en esta planta habrá un PAC para urgencias y las doce consultas del centro de salud mental extrahospitalaria.

La primera planta acogerá un área para consultas externas. Inicialmente está previsto que las que se llevan a cabo en el ambulatorio de Eibar sigan allí, a excepción de Cardiología, que se trasladará al nuevo hospital. Las unidades de hospitalización son tres, una en la primera planta y dos en la segunda, con una capacidad de entre 22 y 28 camas cada una. Las dos plantas de semisótano albergarán servicios diversos. La segunda incluye cocina, farmacia y almacenes, además de 112 plazas de aparcamiento. El primer semisótano suma otros 27 estacionamientos y 4 más para ambulancias de traslado. También acogerá las áreas de rehabilitación, radiodiagnóstico, laboratorio y el servicio de Salud Pública, que actualmente se ubica en Jardines de Argatxa.

Por lo demás, el Ayuntamiento no ha seguido negociando la compra de la vivienda antigua de Otaola, a pocos metros del hospital, por las elevadas pretensiones que exigía la propiedad. Desde el consistorio se trata de adquirir la vivienda para proceder a su derribo y mejorar la zona.

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